Soy Gloria Díaz Martínez

gloria díaz – candidata al senado 2026 – 2030

una mujer que ha hecho de la política un acto de servicio

&

CONSTRUYENDO EL FUTURO QUE BOGOTÁ Y EL PAÍS NECESITA

Soy Gloria Díaz Martínez, una mujer que ha hecho de la política un acto de servicio. Mi liderazgo nace del trabajo comunitario, del compromiso con el bienestar de las personas y de la convicción de que la política debe transformar realidades, no quedarse en discursos. A lo largo de los años he acompañado procesos, impulsado ideas y alzado la voz por quienes suelen ser ignorados, dejando huellas concretas y cambios que siguen creciendo en los territorios.

Creo en una política humana, transparente e inclusiva, que escucha con empatía, piensa con responsabilidad y actúa con coherencia. Una política que promueve nuevos liderazgos, que camina junto a la gente y convierte las historias cotidianas en acciones que devuelven dignidad y confianza. Mi liderazgo se construye mirando a los ojos, tendiendo la mano y transformando la indignación en propuestas que mejoran la vida diaria.

Clic en cada uno para saber más:

Trayectoria que habla por si misma

Iniciativas que están cambiando Bogotá

Liderazgo humano y cercano

Equipo Bogotá

Líneas de trabajo

  • Seguridad y presencia del Estado
  • Salud mental y cuidado
  • Desarrollo productivo y sostenible
  • Ética y anticorrupción

sanar para avanzar

gloria díaz

Desde esa esencia fundé Díaztole, un movimiento político inspirado en el Nuevo Liberalismo y en el legado galanista, que late con la gente y apuesta por la ética, la formación y la esperanza. Trabajo cada día con convicción, corazón y propósito, convencida de que el servicio público puede transformar vidas y que las mejores decisiones nacen desde el territorio, cuando la política vuelve a sentir y a servir.

¿QUÉ HAGO? 

No solo lidero: conecto. Desde mi labor como Edil de la Localidad de Santa Fe hasta mi gestión como Concejal de Bogotá, he trabajado incansablemente con las comunidades, recorriendo calles, escuchando voces y transformando necesidades en acciones concretas. Para mí, la política es cercanía, trabajo colectivo y compromiso real con el bienestar de la gente.

Mi enfoque combina la gestión efectiva con la inteligencia emocional y el liderazgo femenino, herramientas que considero esenciales para construir una sociedad más justa, equitativa y participativa. Creo fielmente en el poder de la ciudadanía organizada y en la fuerza de las mujeres como motor de cambio social. Por eso, mi forma de liderar no es imponer, sino acompañar: inspirar, movilizar y tender puentes para que avancemos juntos.

Trabajo para recuperar la confianza de la gente a través de un liderazgo nuevo, honesto y transformador, capaz de renovar el Congreso de la República y devolverle su sentido de servicio.

¿CÓMO LO HAGO? 

Trabajando desde la política con un propósito claro: sanar a Colombia. Pongo el corazón en cada paso, como símbolo que escucha, oxigena, respira con la gente y transforma necesidades en soluciones reales para los colombianos.

Mi propósito es transformar el dolor en política pública, la esperanza en leyes justas y la empatía en acciones concretas. Porque creo que el liderazgo solo tiene sentido si es humano, ético y cercano.

«Creo profundamente que el servicio público tiene el poder de transformar vidas, y que las mejores políticas nacen desde el territorio: escuchando, caminando y decidiendo junto a la gente.»

Trayectoria que habla por si misma

Ahora, hablemos de algo que puede sonar “aburrido”, pero que es fundamental: mi preparación y mi experiencia en el servicio público.

17 años al servicio público

He dedicado más de 17 años al servicio público con ética y vocación, enfocando mi trabajo en convertir las necesidades ciudadanas en soluciones concretas. Soy profesional en Gobierno y Relaciones Internacionales, con estudios de posgrado en desarrollo y gestión pública.

Liderando desde la empatía

Inicié mi carrera como edil en Bogotá, trabajando por la familia, la niñez y la mujer, y luego fui concejala durante dos periodos (2016–2023). Desde allí lideré iniciativas clave como la actualización de la Política Pública de Salud Mental, la defensa de los derechos humanos y la protección de la infancia, además de promover acuerdos como Bogotá Productiva 24 Horas, el Fondo de Educación Superior, el Parto Humanizado y la prevención de violencias contra la mujer.

políticas nacionales

Mi paso al ámbito nacional responde a un proceso político consciente desde el Nuevo Liberalismo, con el objetivo de unir al país, formar nuevos liderazgos y promover una política que se traduzca en resultados reales para cuidar la vida, proteger a los más vulnerables y generar oportunidades.

Iniciativas que están cambiando bogotá y cambiarán a colombia

Desde el Concejo de Bogotá

he trabajado con una convicción clara: la política debe sanar, cuidar y transformar la vida de las personas. Fui autora del Acuerdo 854 de 2022, que creó la Política Distrital de Salud Mental 2022–2030, hoy referente nacional, reconociendo la salud mental como un derecho y fortaleciendo la prevención, la atención y herramientas como la Línea 106 y la Ruta de Salud Mental.

Gracias a este Acuerdo, la ciudad cuenta hoy con la Línea 106 “El poder de ser escuchado” fortalecida, una Ruta de Salud Mental integrada al modelo de Atención Primaria en Salud, y espacios comunitarios que promueven el bienestar emocional desde los colegios, las familias y los barrios.
Para mí, esta política es un ejemplo de transformar el dolor en acción pública, cuidar a las familias y construir una ciudad donde la salud mental sea prioridad para todos.

También impulsé iniciativas para generar oportunidades,

como el Acuerdo 706 de 2018, Bogotá Productiva 24 Horas, que fortaleció el comercio, el empleo, el turismo y la cultura nocturna. He defendido la educación y la identidad territorial con el Acuerdo 687 de 2017, Colegios Amigos del Turismo, y la protección de la vida con acuerdos contra la trata de personas y la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes. 

Mi compromiso con una ciudad más justa

se refleja en el Acuerdo 860 de 2022, que garantiza un parto digno y humanizado, y en el Acuerdo 913 de 2023, que reconoce la defensa de los derechos laborales. Creo en una política con resultados, respeto y participación.

nuestro equipo en

bogotá

Juan Manuel Díaz

Juan Manuel Díaz es un líder comprometido con Bogotá, con formación como empresario, Contador Público y especialista en gerencia pública. En 2023 fue elegido Concejal de Bogotá con más de 21.500 votos, logrando la segunda mejor votación del Nuevo Liberalismo, y desde entonces ha fortalecido una sólida organización política en la ciudad junto a Gloria Díaz.

Se destaca por su cercanía, transparencia y coherencia, construyendo confianza ciudadana desde el territorio y las redes sociales. Desde el Concejo impulsa causas como la salud mental, la participación ciudadana, la democratización de la gestión pública y proyectos innovadores como la navegabilidad sostenible del río Bogotá, consolidándose como un líder cercano e innovador al servicio del desarrollo de la ciudad.

«La palabra tiene valor»

¡nuestro equipo de ediles en toda bogotá!

Juntas administradoras locales: #portodabogotá

DIANA ORJUELA

SANTA FE

MABEL HERRERA

SAN CRISTÓBAL 

YANETH PRADA

MÁRTIRES

MARIANO APERADOR

RAFAEL URIBE 

CRISTIAN ROJAS

FONTIBÓN

JAIR RUMBO

USME

SEBASTÍAN MORENO

KENNEDY

PEDRO AMAYA

ENGATIVÁ

HERNANDO RAMÍREZ

BOSA

Jóvenes que laten en sincronía

Creemos que el presente y el futuro se construyen con las juventudes, por eso nuestro equipo está conformado por jóvenes líderes que impulsan procesos en barrios, colegios y universidades, y se preparan para los Consejos de Juventud. Defienden causas como el ambiente, el deporte, la salud mental y la participación ciudadana, tanto en Bogotá como en otras regiones del país. 

En un liderazgo distribuido, los jóvenes son protagonistas de la transformación: su energía, creatividad y compromiso fortalecen el movimiento y demuestran que la política puede hacerse con transparencia, cercanía y pasión.

líneas de trabajo

líneas de trabajo

1. Seguridad y presencia del Estado: recuperar la tranquilidad y cerrar el paso al miedo

Colombia está fracturada y se siente insegura. En amplias regiones del país, las estructuras criminales han reemplazado al Estado, controlan economías ilegales y condicionan la vida cotidiana de comunidades enteras. En 2025 se registraron cerca de 11.200 homicidios, confirmando que la violencia dejó de ser un hecho excepcional para convertirse en una experiencia diaria que afecta la movilidad, el trabajo, la convivencia y la confianza entre ciudadanos. El miedo ya no es percepción: es rutina.

Eje de acción

Recuperar la tranquilidad exige Estado presente, autoridad legítima y convivencia construida con la gente. La seguridad no puede reducirse ni a la mano dura ni a la ausencia estatal: debe ser firme frente al crimen, pero cercana a la ciudadanía; eficaz en el control, pero humana en el trato. Esto implica presencia integral en los territorios, una Fuerza Pública profesional y ética, prevención del delito basada en datos y comunidad, intervención decidida contra estructuras criminales y recuperación del espacio público como lugar de vida y no de intimidación.

2. Salud mental y cuidado: escuchar para sanar un país emocionalmente herido

Colombia no solo enfrenta una crisis de seguridad, enfrenta una crisis emocional profunda. Cada día, más de 100 niños, niñas y adolescentes sufren violencia en sus hogares, una persona intenta quitarse la vida cada 15 minutos y una de cada cinco personas presenta alguna afectación en su salud mental. Estas cifras revelan un país marcado por décadas de violencia, abandono y silencios no resueltos, donde el dolor se transmite de generación en generación.

Ejes de acción

Sanar el país empieza por proteger la infancia, cuidar la vida y escuchar antes de que el sufrimiento se convierta en tragedia. La salud mental debe asumirse como un derecho fundamental y una política estructural del Estado, con atención permanente, gratuita y accesible, enfoque territorial y comunitario, educación emocional desde la primera infancia y una política firme contra la violencia intrafamiliar. Reconocer y apoyar a cuidadores y cuidadoras —en su mayoría mujeres— es también parte esencial de un país que quiere reconciliarse consigo mismo.

3. Desarrollo productivo y sostenible: Dignificar el trabajo y abrir oportunidades reales

Colombia se siente excluida. El 58 % de la población sobrevive en la informalidad y el 55 % de los trabajadores no cotiza a la seguridad social, comprometiendo su presente y su futuro. La pobreza rural persiste, la educación sigue desconectada del mundo laboral y muchas empresas enfrentan inseguridad jurídica para invertir y generar empleo. Esta no es solo una crisis económica: es una forma de desigualdad que erosiona la dignidad y la cohesión social.

Ejes de acción

Necesitamos una economía que dignifique el trabajo, fortalezca las regiones y genere oportunidades reales. El desarrollo no puede seguir concentrado ni medirse solo en cifras macroeconómicas, sino en bienestar, estabilidad y movilidad social. Esto implica formalización laboral con protección social efectiva, educación técnica y digital alineada a las exigencias globales, impulso a sectores sostenibles como el turismo, la economía verde, la tecnología y los servicios de cuidado, desarrollo productivo rural y reglas claras para una inversión que genere empleo digno.

4. Ética y anticorrupción: Reconstruir la confianza desde la decencia pública

Colombia siente que no hay justicia. La corrupción se volvió costumbre y rompió el vínculo entre la ciudadanía y las instituciones. El 72 % de los colombianos percibe que los funcionarios actúan en beneficio propio, y la impunidad ha normalizado la trampa como forma de supervivencia. Cuando la corrupción se vuelve cotidiana, la democracia pierde sentido y la política deja de ser un espacio de esperanza.

Ejes de acción

Recuperar la confianza exige una ética pública visible, medible y exigible. Transparencia total en la contratación y el presupuesto, control político riguroso, un Estado meritocrático y profesional, protección a denunciantes y educación ética desde la escuela son condiciones mínimas para cerrar el paso a la corrupción. La decencia no divide: reconstruye. Sin ética pública, no hay democracia que resista ni futuro que se sostenga.

Creemos en el poder de la ciudadanía para transformar la política y devolverle la confianza a las instituciones. Por eso, Díaztole no es un proyecto personal ni una estructura tradicional: es un movimiento vivo, un corazón colectivo que escucha, late con la gente, conecta y transforma.

En el corazón de Colombia nace un nuevo latido, uno que simboliza la vida, la fuerza y la esperanza. Ese latido se llama Díaztole. Desde Bogotá, su epicentro, se expande a cada municipio y departamento con un propósito claro: liderar con transparencia, unir voluntades y demostrar que lo imposible también puede ser realidad.

En Díaztole cada ciudadano que se suma se convierte en protagonista de este cambio, porque la política no debe hacerse para la gente sino con la gente. Nos mueve la convicción de que la política puede cuidar, conectar y transformar, recuperando su verdadero sentido: servir con honestidad y coherencia.

Hoy comienza

una nueva etapa de preparación y regeneración.

Y en 2026, juntos, haremos historia ¡Únete al latido de la transformación!